INTRODUCCION

A partir de hoy esta es nuestra pagina de contacto y aqui se publicarán nuestros logros.

CALENDARIO ANUAL

15 DE JUNIO - DIA DEL PADRE
20 DE JUNIO - DIA DE LA BANDERA
9 DE JULIO - DIA DE LA INDEPENDENCIA
28 DE JULIO AL 08 DE AGOSTO - VACACIONES DE INVIERNO
10 DE AGOSTO - DIA DEL NIÑO
17 DE AGOSTO - FALLECIMIENTO DEL LIBERTADOR GRAL. JOSE DE SAN MARTIN
11 DE SEPTIEMBRE - DIA DEL MAESTRO
21 DE SEPTIEMBRE - DIA DE LA PRIMAVERA
12 DE OCTUBRE - DIA DE LA RAZA
08 DE DICIEMBRE - DIA DE LA VIRGEN

martes, 18 de noviembre de 2008

Accidente Scout

En Sierra de los Padres, hay 2 Internados en Terapia Intensiva y 2 mas en sala común en el Hospital Materno Infantil de Mar del Plata, lso Chicos pertenecen al Grupo Scout José Manuel Estrada de Don Orione Mar del Plata
Recemos juntos para que el Gran Jefe y Nuestra Señora de los Scout nos escuchen y brinden alivio a las familias y a los dirigentes

2 comentarios:

Anónimo dijo...

LEAN
http://perroobservador.blogspot.com

Anónimo dijo...

El ultimo sábado fue un día agitado. Agenda apretada, noche larga. Por la tarde un función de teatro donde hacer luces y sonido, a la noche la oportunidad que brinda una vez al año “la noche de los museos”, algo imperdible. Volví a casa tipo 3, agotada pero feliz. Había recorrido 6 lugares en pocas horas, cada uno mejor que el otro. Me derrumbe en la cama, repasando las imágenes del día, como casi siempre. No tenia idea, ni la tendría hasta varias horas después, lo que acababa de ocurrir a 400 Km.
Sebastián, 14 años, segundo hijo de mi tio-padrino-medio padre, también estaba durmiendo, pero dentro de una carpa junto a tres compañeros, en Sierra de los Padres, cerca de Mar del Plata. Una salida regular de su grupo Scout de la obra Don Orione.
Dormían, mientras fuera de la carpa aun ardían algunas antorchas, y se apagaba el fogón. Dormían mientras el viento traicionero, mientras la impericia de sus guías scout (Gelo, el pelado) que también se fueron a dormir en lugar de turnarse para hacer las guardias y de los padres que en lugar de vigilar los chicos andaban “por ahí” bastante lejos de las carpas, mientras la perra fatalidad hizo que una antorcha se desprendiera y fuera a parar directamente sobre la carpa donde Sebastián y sus compañeritos descansaban.
Dormidos los encontró el fuego, les cayó del cielo una lluvia ardiente que no les dio tiempo a reaccionar, y así los encontraron, arrolladitos dentro de sus bolsas de dormir, desvanecidos “como dormidos”, bañados en el nylon aun ardiente de la carpa, quemándose vivos.
De casualidad una de las guías se había desvelado y salió de su carpa a tomar aire. Solo por esa “casualidad” vieron que la carpa se quemaba. No había matafuegos, ni agua, ni nada con que apagarlos. No había médicos, ni ambulancia, nadie que supiera que hacer en un caso como el que tenían frente a sus ojos.
Bomberos, sala de emergencia, traslado hasta Mar del Plata.
Nadie llamó a los padres. Uno de los papas que había viajado con los chicos y esa noche debía hacer las guardias se presentó en casa del papa de Sebastián y le dijo “los chicos tuvieron un accidente, se quemaron las manitos”. Taxi al Materno Infantil, nervios, ansiedad, como estará el nene?. Todas esas preguntas tontas que parecen en un pequeño accidente.
“El que está muy mal es el primero que trajeron, el chico Tolosa, no creo que se salve” escucho Oscar, el papá, minutos después de llegar al hospital, en labios de otro papá que no se había dado cuenta que él escuchaba. El medico no cambió en mucho el panorama “Sebastián tiene el 65% del cuerpo quemado, esta muy grave, no se haga ilusiones papá, las chances de vida son mínimas, yo en su lugar aprovecharía para entrar a terapia y despedirme”. Las quemaduras iban de la cintura hacia arriba. Panza, pecho, cuello, brazos, manos, cara.... Los otros tres chicos, gracias a Dios, no revestían gravedad.
Al rato una enfermera trajo más noticias “quedate tranquilo papi, el nene esta bien, mejorando”. Otro rato y otra vez el medico “su hijo esta igual, sigue gravísimo”. Nadie entendía nada, Oscar pregunto como puede ser, si habían dicho otra cosa “acá el único que sabe soy yo, y su chico esta entre la vida y la muerte”.
Y después vino la psicóloga, un cura, luego otro, los scouts dando una conferencia de prensa en la sala de espera para contar que los chicos habían prendido una vela dentro de la carpa, y que eso había ocasionado la tragedia, y mientras tanto una de las guías, presa de una crisis nerviosa pedía “perdón Oscar, perdoname.... no entiendo como esa antorcha pudo caerse sobre la carpa”. Esas antorchas, caseras y que, según algunos chicos del grupo, funcionan a base de kerosén. En medio del circo mediático, concejales, secretarios y funcionarios de todo tipo ofrecían su ayuda incondicional “para lo que necesiten en este duro trance”. O sea, el versito de siempre y la foto con la familia compungida. Un puntito más para la futura campaña electoral.
Sebastián se estabilizó. El estomago dejó de sangrar, se pudo despejar la nariz, y aunque tenia algo de humo en los pulmones, exhaló aire por sus propios medios. La fortaleza y vitalidad de sus 14 añitos se hacían notar aunque estuviera sedado, inconsciente. Papá pudo entrar a verlo, por fin, estar junto al nene. “hablale”, le dijeron “tocale el piecito, hacele saber que estas con el”.
Así, con la posibilidad de verlo de ratitos, esperando los partes médicos, tratando de que Maria Luz, su hermana mayor pudiera verlo, paso el domingo, y el lunes. Sebastián empezó a sacar esa terquedad que le es tan característica, y repuntó de a poquito. Los médicos ya habían aclarado que el traslado era inminente, porque en Mar del Plata no hay un lugar donde se puedan tratar quemaduras tan importantes como las que tiene Seby. Había que llevarlo a Buenos Aires. Si presenta alguna mejoría, o se mantiene estable durante 72 horas, se lo traslada. Y parece que el enano escuchó, o lo presintió, porque en la mañana del martes la mejoría fue significativa, los estudios dieron bien, y los riñones, que estaban medio pachuchos, empezaron a funcionar.
Helicóptero para Sebastián, viaje en micro para Papa, hermana, abuela, tía, y avión para mamá que venia desde España (país al que tuvo que irse a buscar algo tan simple como un futuro digno).
Todo rápido, casi sin dejarte respirar, y a las 5 de la tarde el helicóptero trayendo a Seby bajaba en el techo del Hospital Garraham. Mamá ya estaba ahí cuando pasó para terapia intensiva, y papá llegó casi a las 8 de la noche.
Pese al estrés lógico del viaje, para la noche Sebastián ya estaba estabilizado otra vez. Los teléfonos no paraban de sonar, y mientras los papis subían a terapia para hacer la ultima visita del día, el resto de la familia trataba de encontrar un lugar donde pasar la noche.
Como era de esperar, todos esos funcionarios, secretarios y demás yerbas que prometieron hotel o un lugar donde poder dormir y asearte, ayuda financiera, movilidad, apoyo, y brindar “todo lo que les fuera humanamente posible”, no llegaron ni siquiera a ser humanos. Una vez que Sebastián dejó suelo marplatense, nadie se hizo cargo de nada. Con decir que más de uno “repentinamente” dejó de atender su teléfono. Casualidades que a veces resultan increíbles, y otras, predecibles.
Sebastián pasó bien la noche del martes, y el miércoles los médicos le contaron a los papas que después de hacer todas las evaluaciones, tenían que saber que Sebastián perdió la primer falange de tres dedos de la mano izquierda, las quemaduras eran tan profundas que se hacia imposible recuperarlos. También les dijeron en un caso así lo más urgente es remover la carne quemada, que ya esta muerta y solo larga toxinas, para poder limpiar las heridas e impedir infecciones. Solo así podrían comenzar a realizar injertos de piel.
El día no fue fácil, la cirugía empezó temprano y a las dos horas, cuando ya habían limpiado un brazo, la mitad del otro y casi medio pecho, el corazón de Sebastián pidió un descansito. Según los médicos, el corazón hizo pico muy similar a un paro cardiaco, reacciones lógicas del cuerpo al dolor que genera este tipo de intervenciones. Hubo que frenar la cirugía y volver a estabilizarlo, cosa que por suerte lograron bastante rápido. “Hasta acá por hoy” parece que quiso decir el enano. Y si, aun en esta situación el chiquitín tiene su carácter. En mardel se enojaba y le daba de patadas a las puertas, acá se encarga de asustar a los médicos. Esos médicos que van a dejar que el jueves Seby se tome un descansito, así se pone las pilas para poder terminar la cirugía.
Siguió mejorando, por suerte y gracias a Dios, y a todas las cadenas de oración que piden por su mejoría a diario, a cada ratito, en cada rinconcito donde lo conocen y lo quieren (cosa obvia porque todo aquel que lo conozca no puede dejar de quererlo). Para la noche del miércoles estaba otro poquito mejor, mucho más deshinchado, dio un pasito mas hacia delante.
Seis meses como mínimo va a tener que pasar Sebastián en el Garraham para poder estar mejor. Seis meses de hospital, exámenes, cirugías, injertos de piel.
Sebastián es el enano de la familia, es jodido, chinchudo, medio metido para adentro, pero también es un gran hijo, un hermano de fierro, un nieto increíble, y un gran amigo de sus amigos. Tiene dos perras que lo están esperando para jugar a las escondidas y una hermana que es la luz que nos mantiene a todos de pie.
Sebastián tiene 14 años, y aunque suene trillado, es injusto que hoy este pasando por esto, gracias a la impericia, desidia o simplemente ignorancia de varias personas mayores que no supieron ser responsables de cuidar a un grupo de adolescentes que ellos llevaron de campamento, a un lugar donde apenas hay una sala de emergencias casi sin insumos, y el hospital mas cercano a varios kilómetros de distancia.
Se que los Scouts como entidad tiene una gran trayectoria, pero me hubiera gustado que al menos asuman que tienen gran parte de responsabilidad en lo que paso. No hablo de culpas, porque eso seria necio. También podríamos culpar al fuego, la antorcha, el viento, el nylon de la carpa, infinidad de detalles. No son mas que eso, detalles.
Hablo de responsabilidad y de sentido común. Hablo de errores. Y de la capacidad que tenemos de reconocer cuando nos equivocamos.
Puedo entender que una de las guías haya tenido sueño, pero que nadie se haya quedado en guardia? Que hayan dejado las antorchas, o como dijeron hoy, el fogón encendido con el viento que normalmente sopla en el lugar? Me pregunte en estos días que hubiera sido de los chicos si esa chica no se hubiera desvelado.... tal vez hoy estaría contando como murieron cuatro scouts..... Como es posible que a un lugar así no se lleve un matafuego? El lugar donde acamparon es propiedad de los Scouts.... no pueden hacer una simple conexión de agua, aunque más no sea para casos de emergencia? O acaso se creen tan geniales y perfectos que no se les pasó por la cabeza que alguna vez, en medio del campo podían llegar a tener un accidente?......
Nada va a cambiar lo ocurrido, Sebastián como sus otros tres compañeros ya están quemados, unos mas otros menos, pero eso no tiene vuelta atrás. Gracias a la suerte, al destino, a Dios o tal vez a todo eso junto, los chicos están vivos. Sebastián pelea cada minuto, mejora cada minuto, vive cada minuto, y cada vez con mas fuerza.
A nosotros como familia nos queda un larguísimo camino por delante, estamos mas unidos que nunca (mira lo que lograste, enano!), la gente que más queremos esta con nosotros acompañándonos, siempre al pie del cañón.
Igual es un garrón. Igual es un momento horrible. Fueron 5 minutos que cambiaron no solo la vida de Sebastián, sino a toda nuestra familia. Seba esa noche iba a recibir una insignia, algo así como una distinción dentro del grupo. Se había ganado un viaje para ir a Neuquen en diciembre. Con su hermana planeábamos un viaje para juntarnos en las vacaciones. Obvio, 14 años, una vida llena de planes y de cosas por hacer.....
No se puede volver el tiempo atrás, obviamente. Pero se puede prevenir.
Si hubiera habido prevención estoy segura que Sebastián no estaría donde esta, ni hubiera pasado por todo esto. No es consuelo que los scouts hoy nos digan “gracias al humo que inhalaron, ni sintieron las quemaduras, estaban como desmayados, no se enteraron de nada”.
Nadie se merece eso, este conciente o desmayado. Cual es la diferencia?. No les tendría que haber pasado nada. Nadie nunca mas debería tener que vivir un momento como este, un hecho tonto, una irresponsabilidad que hoy pagan cuatro inocentes, y sus familias, y sus amigos y .......
Para nosotros, para los padres, para la familia toda, Sebastián nunca va a dejar de ser el nene, el enano, el pende, un chiquitín especial. En estos días, también nos mostró que no es solo un adolescente, que es fuerte como una roca, que está hecho todo un hombre..... Sebastián, en esta adversidad que le toco vivir, creció, se hizo grande, pero grande de verdad, con todas las letras.....
Solo espero que todos los responsables de que el fuego se haya metido en los sueños de estos 4 scouts asuman sus errores.......... esa también es una manera de crecer......